El árticulo resume el cambio de doctrina realizado por la DIAN, en e cual se acepta que las inversiones en Ciencia, Tecnología e Innovación, permite el crédito fiscal, y en caso que se cumplan los requisitos de causalidad directa con la Renta también podrá ser deducido como un gasto por lo que podrá ser amortizado y capitalizado. Además ofrece un ejemplo practico para entender como funcionará en la realidad.